El storytelling es el arte de contar historias.

Como seres humanos contamos historias siempre. Cuando compartimos una anécdota, cuando presentamos un nuevo proyecto e incluso, cuando escribimos un tuit.

Hoy sabemos que historias hay muchas, pero grandes historias, historias memorables… de esas no hay tantas.

¿Qué hace una historia memorable? La primera respuesta es simple: una historia es memorable por cómo la contamos. Y si queremos que la forma de contarla se vuelva inolvidable, aplicar los 4 pasos del storytelling estratégico es la clave.

Paso 1: El viaje (Research)

Antes de contar una historia debemos conocer a quién se la vamos a contar. Aquí iniciamos el viaje al mundo de nuestra audiencia: investigando cómo es, qué le interesa, qué siente, cómo piensa, cómo se comporta y el por qué.

Esto nos ayudará a descubrir lo que realmente quiere y le interesa que le contemos.

 

Paso 2: La gran idea (Insight)

Todo storytelling poderoso nace de una gran idea, este es el argumento: aquello de lo que trata nuestra historia.

Un argumento puede partir de la verdad más obvia, de algo cotidiano, pero se convierte en un gran argumento hasta que lo conectamos con nuestra audiencia, profundizando en su comportamiento, aspiraciones y experiencias, y le agregamos emociones.

Paso 3: Los 3 actos (Strategy)

Aristóteles propuso que todo relato que busque conectar con la gente y cautivarla parte de una estructura básica de 3 actos: planteamiento, nudo y desenlace.

 

Es a partir de esta estructura que desarrollamos el argumento.

  1. Planteamiento: Presenta al protagonista de la historia, su mundo, lo que quiere lograr y el por qué quiere lograrlo.

Desde el planteamiento damos a nuestra historia un tono y emociones específicas (humor, tristeza, inspiración, curiosidad), que debemos ir desarrollando, durante todo el relato, con la ambientación y puesta en escena de la historia, pero principalmente, a través de nuestro protagonista.

Una guía para construir un protagonista con quien fácilmente la audiencia se identifique es que sus miedos, aspiraciones y experiencias sean similares y nazcan de lo que conocemos de la audiencia misma.

  1. Nudo: Aquí aparecen los retos a los cuales se enfrenta el protagonista, su lucha por conseguir lo que anhela, el gran conflicto.

Para que nuestra historia impacte es esencial darle un conflicto interno (entorno emocional del protagonista) y un conflicto externo (propio de su entorno físico).

  1. Desenlace: Es el cierre, cuando conocemos si nuestro protagonista logra su meta o no.

Para que la experiencia a partir de nuestra historia sea inolvidable, el clímax (último desafío al que se enfrenta el protagonista) debe responder todas las expectativas y dudas que se formaron desde que la historia inició.

 

Paso 4: El motor creativo: (Creative)

El motor creativo termina de definir el cómo contamos nuestra historia para que se vuelva memorable.

El argumento, los personajes, la ambientación, la estructura y el formato de la narración son elementos donde debemos explotar nuestra creatividad y ser innovadores.

No tengamos miedo de desafiar, emocionar y sorprender a nuestra audiencia, solo así conectaremos emocionalmente con ella.

Si te interesa conocer más sobre el storytelling y aplicarlo a tu estrategia de comunicación, escríbenos a info@cckcentroamerica.com