Edgar Delgado Montoya

Reputation Leader, CCK

Cuando empecé a escribir este artículo, entré a Google y le pedí al buscador los artículos más recientes sobre el futuro del periodismo, para conocer cuáles eran las opiniones más frescas sobre el tema y hacia dónde se enfocaban las respuestas.

No me sorprendió descubrir que las conclusiones son las mismas que he escuchado en los últimos cinco o seis años, por lo que aún no hay respuesta clara. Por lo tanto, es mejor conversar sobre lo que el periodismo debe seguir ofreciendo o a lo que no debe renunciar.

Pero antes, siempre es bueno hacer un repaso de lo que los estudios más actuales señalan como las claves del futuro del periodismo. Un informe de enero anterior, del Reuter Institute, detallaba cinco recomendaciones:

  1. Los medios de comunicación seguirán generando los contenidos, pero las plataformas controlarán el acceso de las audiencias.
  2. Las personas están utilizando ahora fuentes de información más diversas.
  3. La gente está cada vez menos interesada en las noticias.
  4. El modelo de negocio del periodismo es cada vez más débil: los ingresos de los medios impresos siguen cayendo y las entradas por canales digitales crecen lentamente.
  5. La presión por generar más noticias a través de más canales ha llevado a un crecimiento en el volumen del periodismo superficial, aunque sí hay ejemplos del buen periodismo: más objetivo, más accesible, más oportuno y de más interacción con las audiencias.

Muchos autores coinciden en que la época del periodismo “gratis” se acabó y generalmente toman el ejemplo de la exitosa reinvención del New York Times, que hoy recibe el 63% de los ingresos de sus lectores y tiene 2,8 millones de suscriptores digitales. Esto confirma que la gente sí está dispuesta a pagar por periodismo de calidad.

Pero, entonces, ¿cuál es el periodismo de calidad? No quiero atreverme a dar una sola respuesta, pero sí a señalar algunas bases:

  • Las audiencias siempre van a buscar buenas historias, con rostro humano de ser posible, sobre éxitos y fracasos, y que generen una enseñanza concreta y aplicable.
  • Las audiencias siempre van a estar interesadas en la situación económica y social de su país, pero no en los datos sueltos, sino en la explicación de la tendencia y cómo los pueden afectar, y las posibles soluciones.
  • Las audiencias apreciarán una buena sistematización de datos que les expliquen un hecho social, económico o político, siempre y cuando les señale cuál es y será el impacto.
  • Las audiencias también necesitan relajarse, divertirse, entretenerse, hacer deporte, viajar y comer de forma saludable y diferente.
  • Las audiencias siempre estarán interesadas en lo que pasa en su país y en su comunidad pero ya están cansadas de las discusiones políticas e ideológicas vacías.

No importa el tipo de medio ni el canal en que viajen estas historias, lo importante es contarlas de la mejor manera y en el formato ideal para nuestra audiencia meta.

Eliezer Budasoff, director editorial de The New York Times en español, lo dijo clarito: “En un mundo saturado de información, un autor o lector que necesite informarse va a recurrir a los medios que le ofrezcan contenidos bien escritos, reporteados, confiables y que les sirva para informarse de lo que está sucediendo”.