¿Qué esperar de la metamorfosis de los medios de comunicación?

Edgar Delgado M.

Reputation Leader, CCK Centroamérica

La importante caída en los ingresos por publicidad ha obligado a los medios a tomar decisiones contundentes para sobrevivir y en medio de esas decisiones, deben balancear dos grandes retos: seguir produciendo material de calidad y de interés para sus audiencias y sucumbir ante la tentación de publicar cualquier tipo de contenido con tal de ganar seguidores.

También tienen que aceptar el hecho de que las personas ahora consumen la información a través de redes sociales, lo cual los hace susceptibles a recibir material mayoritariamente gratuito, pero cuya veracidad no siempre es confiable (fake news).

Según el Pew Research Center, entre el 2016 y el 2017, la circulación de los periódicos impresos en Estados Unidos cayó un 11% y sus ingresos por publicidad descendieron 10%. En Costa Rica, según Kantar Ibope Media, el descenso de este rubro fue del 9%.

Algunos medios de trayectoria internacional como The New York Times, tomaron la decisión -desde hace varios años- de cambiar su modelo de negocio y han tratado de compensar la reducción de ventas por publicidad subiendo las ventas por circulación, principalmente con suscripciones digitales.

Este periódico ganó 500.000 suscriptores digitales en el 2016 (47% más que un año atrás); The Wall Street Journal sumó 123.000 (23% más) y el Chicago Tribune 100.000 más (76% más). Aun así, la industria como un todo no tuvo un crecimiento en circulación (ni digital ni impresa).

Las cifras de Pew indican que los ingresos por publicidad digital siguen aumentando, triplicándose desde el 2011, sin embargo, el 61% de esto va directamente a Google y a Facebook.

A nivel local, grandes conglomerados como La Nación (y periódicos de nicho como El Financiero), han empezado con esta transformación e incluso, desde hace un tiempo implementaron un muro de pago (para que el lector tenga que pagar luego de consumir cierta cantidad de notas) y recientemente, decidieron cerrar su contenido de mayor calidad (es decir, se aplica un pago por cierto tipo de noticias).

Igualmente, otros medios tratan de diversificar sus fuentes de ingresos (desarrollando eventos focalizados en su audiencia) o vendiendo contenido comercial (publirreportajes). Sin embargo, han tenido que equilibrar sus finanzas generando economías de escala (redacciones integradas) y/o recortando personal. Solamente en Estados Unidos, el empleo en las salas de redacción cayó 25% en 10 años.

Lo anterior, obliga a los medios de comunicación a afinar aún más su agenda de cobertura editorial, dándole prioridad a los temas que generan mayor interacción con sus audiencias o a esos grandes temas de coyuntura nacional e internacional.

Ante el panorama anterior, surgen los siguientes retos:

  1. Como empresa de comunicación estratégica, tenemos que afinar mejor el lápiz en cuanto a cuáles temas realmente pueden ser interesantes para los medios, convencer a nuestros clientes de que el mundo ha cambiado y de que hay otras formas y canales de comunicación que se pueden explorar para llegar a sus audiencias.
  1. Como consumidores de información, debemos cerciorarnos de que los medios de comunicación que visitamos sean realmente confiables y que la noticias que leemos, vemos o escuchamos sean verdaderas. Además, ampliar el espectro de los canales de información que debemos seguir.
  1. Finalmente, para los medios el reto más grande es sobrevivir y convencer a sus audiencias de que aún pueden darle un valor agregado (investigaciones a profundidad, análisis de datos, buenas historias, consejos útiles, etc.), pero que es necesario pagar por ello. También tienen que convencer a sus clientes comerciales de que pueden ofrecer otras vías de valor y no solo la página de publicidad impresa que pierde validez 24 horas después.
2018-08-29T09:46:01+00:00agosto 29, 2018|