Imagen y Reputación

En la comunicación de las empresas, lo que interesa es la imagen que tiene el público (cliente o no cliente) del negocio. La imagen y reputación son una consecuencia de lo que se dice y hace como empresa, de sus valores y la consistencia entre ellos, de esta forma se construye la percepción del cliente interno (empleados) como la del externo (diferentes públicos, clientes, proveedores, inversionistas, el Gobierno, entre otros).

Para esto, hay que ser consistentes entre lo que se dice, cómo se dice y lo que se hace “convertir en hechos las palabras”. Las redes sociales y los medios de comunicación son aliados y el más estricto juez ante los hechos de la empresa.

La reputación, no solo es considerada la opinión que se tiene de algo, sino que es el contraste entre la imagen que el público tiene de la empresa y la experiencia vivida o compartida. Al ser una valoración basada en experiencia puede ser variable según el público, por lo tanto la reputación es quizás el capital más enormemente valioso para la organización, ya que no es el resultado de una buena “racha” o de una excelente campaña publicitaria, sino que es una construcción cotidiana en la que hay momentos buenos y no tan buenos.

Los empleados también tienen su propia percepción acerca de la empresa, si ellos tienen una percepción positiva del negocio, seguramente están contentos y tienen una disposición favorable respecto del trabajo, lo cual aumenta la capacidad de negocio de atraer colaboradores talentosos. Los inversionistas también tienen su propia percepción respecto a la solidez financiera de la empresa y el valor de una potencial inversión en ella a largo plazo.

Según los actos de la empresa, se construye la percepción, lo cual puede ser positivo o negativo cuando se compara con la competencia.

La imagen corporativa es una tarea más allá de la comunicación, que involucra a la dirección de la empresa, incluye compromiso, y consistencia. Una imagen y una reputación positiva, son el resultado de una buena comunicación, de la intervención, el trabajo en equipo y la responsabilidad compartida como trabajo constante tanto a lo interno como a lo externo de la organización.

Si la empresa invierte en el desarrollo y manejo de su imagen y reputación, tomando en cuenta la consistencia entre sus mensajes y sus actos, puede convertir todo lo bueno en ventas, ingresos y beneficios para la organización.

2017-05-18T10:56:38+00:00 enero 5, 2016|