5 pasos que todo estratega debe seguir ante una crisis de imagen

Por Pilar Ríos, VP de Nuevos Negocios.

Todas las organizaciones y empresas, sin excepción, tienen vulnerabilidades que al ser expuestas al escrutinio público pueden tener graves repercusiones en su reputación y en la misma viabilidad de su negocio.

Un evento que genera convulsión interna en una empresa a partir de la cobertura negativa por parte de los medios informativos, es lo que en comunicación se define como crisis de opinión pública. Ahora, con el internet como una de las principales fuentes de información de las personas, esas vulnerabilidades pueden ser “ventiladas” en medios digitales y tornarse virales en cuestión de segundos.

Lo que esto quiere decir es que más que nunca debemos estar alertas, al igual que la mejor medicina para una buena salud es la prevención, en comunicación al agregarle el factor de preparación podemos garantizarle que al menos la mitad de lo que usted necesita para responder puede estar preparado de antemano.

Hay estrategias probadas y procesos efectivos que pueden seguirse durante una crisis para no solo disminuir el impacto, sino también convertirla en una oportunidad para aprovechar el foco de atención y comunicar lo positivo que estamos haciendo.

La forma en la que una organización responde a una crisis, tiene, a veces, más impacto en el resultado que el propio origen de la crisis. Esto quiere decir que nuestra respuesta – o la falta de ella – puede acelerar o profundizar el efecto de un asunto negativo que escaló a la palestra pública.

En esos momentos, el rol del estratega en comunicación es clave para lograr resultados inmediatos, aplicar lecciones aprendidas de experiencias anteriores – de la misma empresa o casos de otras organizaciones -, procurar la confidencialidad de temas sensibles que no han sido expuesto y sobretodo saber trabajar “bajo presión”.

A continuación 5 pasos que todo estratega debe tener en cuenta:

  1. Prepárese. Identifique las vulnerabilidades de su empresa, arme su plan de respuesta (quien, cómo, qué, cuándo y dónde) y haga un mapeo de las audiencias clave relevantes.
  2. Escuche y esté presente. Monitoree y responda. No contestar es lo mismo que asentir o ignorar.
  3. No pierda el control. Objetividad, sensatez y balance, ante todo.
  4. Trabaje en equipo. Reúna a las personas que le permitirán responder de forma expedita.
  5. Defina una posición transparente. Mensaje clave conciso, y que responda a las acciones que está tomando para resolver la situación.

Y por último, la regla de oro: asesórese. Esto le ayudará a un buen manejo de crisis, que le permita mantener su credibilidad y aprovechar la oportunidad para mejorar.

Así que si desea conocer más sobre el buen manejo de crisis, y cómo podemos apoyarlo en Centroamérica, escríbanos a info@cckcentroamerica.com.

2017-11-09T14:59:18+00:00 noviembre 9, 2017|