Carmen Mayela Fallas, Presidenta de CCK, nos habla de los retos y oportunidades para los empresarios en la Centroamérica de 2019.

 

5 formas de hacer crecer nuestras empresas… y nuestros países

¿Cuál empresario centroamericano no ha sentido angustia e incertidumbre al inicio de este 2019?  Las cosas que están pasando en nuestro entorno regional son desafiantes. Excluyendo a Panamá, que tiene años de estabilidad y según el FMI presenta perspectivas halagüeñas para el 2019; todas las demás naciones generan sobresaltos: el conflicto en Nicaragua, las elecciones tan atípicas en El Salvador, la incertidumbre de un nuevo proceso electoral en Guatemala, las noticias complicadas acerca de la economía costarricense y la prolongada crisis hondureña inquietan.

Solo quienes conocemos bien esta región, entendemos que aparte de los desafíos y sobresaltos también existen muchas oportunidades para los negocios. Así como los climas difíciles propician el desarrollo de personas física y emocionalmente más fuertes, el entorno de negocios en una región como Centroamérica parece producir empresarias y empresarios fuertes, intrépidos, perseverantes e imaginativos.

Por esa misma razón, como empresarios regionales debemos poner atención a algunos indicadores que nos están “gritando” la urgencia de revisar nuestros negocios para asegurar sostenibilidad y crecimiento. Aparte de las estrategias de innovación en el campo productivo y financiero; el aprovechamiento de la inteligencia artificial, el desarrollo tecnológico y las nuevas plataformas de comercialización y mercadeo quisiera llamar la atención acerca de cinco aspectos claves de la nueva forma de hacer negocios:

  1. Trabajo colaborativo. Hemos estado tan enfocados en los negocios propios, en sobrevivir y aprovechar las oportunidades que descuidamos el esfuerzo colaborativo. Nuestros hijos y nietos nos están mostrando un camino poco familiar para la mayoría de nosotros pero que promete beneficios. Más allá de las cámaras empresariales, muchas de ellas desactualizadas, necesitamos urgentemente encontrar nuevas formas de colaborar y trabajar por intereses comunes.  Un buen ejemplo es Antigua Limpia, organización de empresarios que decidió unirse para proteger su principal fuente de prosperidad.
  1. Solidaridad social. Un mercado pobre no es un buen negocio para nadie.  El ensanchamiento de la brecha socioeconómica que estamos experimentando llevará irremediablemente a crisis de nuevas proporciones. Como empresarios no debemos dejar al Estado la solución de este enorme desafío. En alianzas público-privadas debemos encontrar formas creativas que combinen educación, empleo y solidaridad social para sacar a la mayor cantidad posible de conciudadanos de la pobreza.  El IPM empresarial es una herramienta fantástica que fue desarrollada en Costa Rica por una asociación empresarial denominada Horizonte Positivo en asocio con The Oxford Poverty and Social Development Initiative (OPHI).
  1. Marcas responsables. Una cantidad creciente de consumidores no se conforman con un buen producto a buen precio; demandan marcas que demuestren con acciones que son ambiental y socialmente responsables y que las empresas que las producen y comercializan actúan consecuentemente con sus discursos. Alinear la conducta de toda la empresa con valores de sostenibilidad y Responsabilidad Social Empresarial (RSE) será clave para crecer y sobrevivir en Centroamérica. Ya no es opcional.
  1. Combate a la corrupción. Si bien a veces nos desesperamos por lentitud e ineficiencia de los trámites de las instituciones públicas, no debemos ser nosotros, los empresarios, quienes caigamos en la trampa de propiciar la corrupción. Erradicar estas prácticas redundará en mercados más prósperos. La tecnología es la principal aliada para lograr transparentar los procesos, trámites y licitaciones. Como sector empresarial debemos ejercer presión contra quienes insisten en ensuciar los negocios. Los corruptos y corruptores deben convertirse en parias sociales.
  1. Aprecio por la diversidad. Estamos operando en una región sumamente diversa y vale la pena revisar si tenemos en nuestra empresa hombres y mujeres en igualdad de condiciones y oportunidades; si tenemos apertura a recibir personas de distintas capacidades, etnias, creencias religiosas u orientación sexual; de distintas edades y generaciones; de distinta extracción socioeconómica e incluso distinto pensamiento político. Aparte de ser lo correcto hoy día, es la forma de aprovechar todo el potencial y asegurar una mejor lectura del entorno, las oportunidades y las visiones de los distintos stakeholders de nuestra empresa.

Si desea más información, favor escribir a info@cckcentroamerica.com